miércoles, 12 de septiembre de 2012
un día cualquiera
yo iba caminando como un día cualquiera.
Era un día de tantos
el reloj apuntaba la partida del bus,
mis pasos eran ligeros.
Noté tu presencia a mi lado,
nos miramos de reojo.
Cautivaste mi atención con tu sonrisa,
tus crisis existenciales,
tu encanto azulado.
Era un día cualquiera
hasta que apareciste vos.
La noche se asomó a la ventana del
autobús,
quise congelar ese momento
como una fotografía en mi memoria.
Nuestra historia inconclusa,
nuestro momento mágico.
Fue una noche retratada por tus besos,
acompañada con los colores
de las palomas y
aromatizadas con la sensación
cálida de tus abrazos.
Un día cualquiera,
una noche única...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario